La madre de los niños, quien se encuentra detenida junto al padre por el crimen de Fatima, había declarado que había buscado a la niña para su marido para evitar que el abuse sexualmente de sus hijas.
Tras la detención de Mario Alberto “N” y Gladis Giovana “N”, presuntos secuestradores y feminicidas de la pequeña Fátima, la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México, reveló que los hijos de ambos mostraron signos de abandono, perturbación y tocamientos de parte de su padre.
De acuerdo con los exámenes practicados a los menores, dos niñas y un niño, Mario Alberto los obligaba a ver y hacer cosas en contra de su voluntad.
Gladis Giovana ante la justicia declaró por el crimen de Fatima, que Mario era un hombre perturbado, pues le había pedido una niña como “novia” a cambio de no abusar sexualmente de sus hijas, lo que llevó a elegir a Fátima, pues según ella era una menor muy descuidaba por su familia.
“Son niños en una situación de vulnerabilidad muy importante y vamos a estar muy pendientes de ellos, para que el apoyo que necesite la familia, se le pueda brindar”, informó la jefa de gobierno sobre el resguardo de los tres menores.
Por su parte, Marcelina Cruz Hernández, la abuela materna de los infantes, declaró a Milenio el 22 de febrero, que iba a iniciar un litigio ante el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) para buscar la custodia de sus nietos, con el argumento central es que la familia paterna “actuó mal” al solapar a Mario, por lo que con ellos los niños podrían estar en peligro.
Asimismo, Marcelina dijo que hasta el momento no ha tenido comunicación con su hija y tampoco ha podido tener acceso a la carpeta de investigación.
Angelina Urbina, asesora jurídica de la abuela, afirmó que la línea de defensa de Gladis Giovana es que era víctima de violencia familiar, denunciada, incluso tres veces ante el Ministerio Público y que nunca le hicieron caso.
Fuente: Infobae
