martes, 14 de abril de 2026

De lavar platos a escribir tres libros: la historia del escritor José Ignacio Gómez


 

Escritor, abogado, chef, herrero (entre tantas ocupaciones) supo arrancar realmente desde abajo y convertirse en un referente de la cultura chaqueña.

—¿En qué etapa de tu carrera estás?

 —Creo que, en la mejor, porque quizá sea el final o tal vez lo último, seguramente habrá un cuarto libro pero no sé si después de eso haya mucho más. Fue y es un viaje sensacional que nunca imagine, entonces si toca acabar hoy, no puedo reprocharme nada porque hice más de lo que pensé, también me esforcé muchísimo y sinceramente no me reprocho nada.

—Arrancaste como lavaplatos y te convertiste en un referente del arte ¿Cómo se logra?

—Bueno, mis padres me dieron la posibilidad de estudiar y la desaproveche, en casa se estudia o se trabaja, vivía en La Plata así que el primer laburo fue de bachero, pero siempre, instintivamente me forcé al máximo con cualquier cosa que haga, terminé siendo encargado de un restaurante, fui vendedor ambulante, delivery, mozo, pinte casas, pero siempre aplomado tomando todo como el ultimo desafío, con los libros es lo mismo, por eso me toma tanto tiempo escribir una obra. Pensar que la primera editora que me entrevistó me dijo que no publicara, que no estaba preparado…

—No hiciste caso…

—No (risas). Ella tenía un tema con la crítica luego de publicar, y yo solo quería publicar y nunca me interesó a quien no le guste, es arte y todo es muy relativo, bueno, creo que salió bien.

—Además de escribir ¿de que otra forma te relacionas con el arte? ¿instrumentos, baile, pintura?

 —Se tocar el violonchelo, un restaurante en el que trabaje estaba en un conservatorio de música, así que me incliné por la música clásica, por supuesto que la base es Bach.

—¿Qué lees? O ¿qué tipo de novelas te gusta?

—No soy un gran lector de novelas sinceramente, pero leo mucho sobre historia, algo de filosofía y me gusta mucho la mitología, es interesante el pasado.

—Escribiste 3 libros, tus novelas fueron 4 veces declaradas de interés municipal en distintas localidades, distinciones, violonchelo, música clásica, historia… ¿por qué no estas en un aula de alguna universidad enseñando?

—Nunca alguien golpeó mi puerta para pedírmelo, así que no creo que sea tan bueno (risas). No, no creo ser un ejemplo de nada, no creo que tenga mucho para aportar, seguramente hay mejores opciones, no creo que sea lo mío.

—Tampoco se suele ver en reuniones o agasajos ni en eventos de manera virtual

—Me gusta mantenerme al margen, si no tengo nada que aportar al menos no quiero restar, y lo que sea de manera virtual no es algo que me guste sinceramente, entonces mejor no molesto ni resto para los que realmente si aportan.

—¿Qué le dirías a los chicos que quieren escribir y están arrancando?

Bueno no me gusta dar consejos, sólo decir que el arte de ninguna manera daña, siempre salva y repara. —También es algo muy relativo, a uno puede gustarle y a otro no, tampoco hay que escribir esperando alguna aprobación.