Fechas difíciles para la mamá de Elvis Martín: desde aquella víspera de navidad de 2017, que debía llegar a la casa de su abuela, para ayudar a atender la verdulería y la de hoy porque el joven estaría celebrando sus 21 años, junto a Érica y el hijo- que cuando despareció- apenas semanas tenía y hasta había comprado el regalo para las fiestas.
Por eso, Érica dice que es imposible que se haya arrojado desde el puente Belgrano u otra forma de atentar contra su vida. Pasan los años y cada vez está más convencida.
Al recordar la fecha de nacimiento de Elvis, la mamá, incansable luchadora, se contactó con NORTE para exigir que se mantenga “el mismo protocolo de búsqueda como el que se desarrolla en casos de mujeres desparecidas”.
También ha llevado su voz a distintas partes del país y el extranjero. Cruzó hasta Paraguay donde ella se encargó de empapelar los puestos de peajes y terminales, fotos de su hijo porque se dio cuenta que eso no estaba hecho en los lugares de mayor concentración de público.
La misma que en redes sociales halla miles de adhesiones de distintas partes de Argentina para que no baje los brazos, la que mantiene una activa lucha , marchando y concurriendo pese a la feria judicial a la fiscalía para saber si hay alguna novedad.
“Hoy cumple 21 años y es el tercer cumpleaños sin abrazarlo, sin darle un beso, sin saber qué fue de él”, afirmó Romero. Y agregó: “No sé si está con vida o si alguien lo arrebató, siento mucho dolor, una gran angustia”.
Por otro lado, sostiene que “la causa está dormida, no surgió nada” y cree para “la justicia mi hijo es uno más en la lista de desparecidos”. Finalmente, Érica apuntó la falta de intervención de las autoridades: “Lo peor es que nunca, salió alguien de la justicia para referirse al caso de mi hijo”.
EL CASO
Elvis, le dijo a su mamá que pasaría por lo de la abuela a esperar la celebración navideña, pero pasaron los días y ambas mujeres se dieron cuenta que eso nunca sucedió.
La madre Érica Mabel Romero, formuló la denuncia en la comisaría Décima el 24 de diciembre de 2017, al comprobar que su hijo, no había llegado nunca a lo de la abuela paterna.
Cerca de las 8 del 22, Elvis salió de su casa para ir hasta la verdulería de la abuela, ubicada en avenida 25 de Mayo al 2000. Un amigo lo acompañó hasta la parada del colectivo de avenida 9 de Julio y calle 8, para que aborde la línea 111. Fue el último que lo vio.
Sin embargo, Virginia, novia del muchacho habría contado a la familia, que de acuerdo a un audio que le compartió el amigo de Elvis, había dicho que tenía intenciones de arrojarse desde el puente General Manuel Belgrano. Algo que no ha podido ser corroborado por el sistema de cámaras de la empresa concesionaria del peaje.
Fuente: Diario Norte
